viernes, 15 de mayo de 2026

2666 de Roberto Bolaño

«En la recepción les dieron la lista de los hoteles de la ciudad. Amalfitano sugirió que podían llamar desde la universidad, ya que al parecer la relación entre Guerra y los críticos era óptima, o el respeto que sentía Guerra por los críticos era reverencial y no exento de temblores, temblores a su vez no exentos de vanidad o coquetería, aunque también hay que añadir que tras la coquetería o los temblores se agazapaba la astucia, pues si bien la disposición favorable de Guerra estaba dictada por el deseo del rector Negrete, no se le ocultaba a Amalfitano que Guerra pensaba sacar tajada de la visita de los ilustres profesores europeos, sobre todo si se tiene en cuenta que el futuro es un misterio y que uno nunca sabe a ciencia cierta en qué momento se tuerce el camino y hacia qué extraños lugares lo encaminan sus pasos. Pero los críticos se negaron a utilizar el teléfono de la universidad e hicieron las llamadas con cargo a sus propias habitaciones.»

Roberto Bolaño fue un escritor chileno, figura central de la literatura hispanoamericana contemporánea, su obra combina experimentación narrativa, crítica cultural y una profunda sensibilidad poética. Tras años de vida precaria y dedicación absoluta a la escritura, alcanzó reconocimiento internacional con Los detectives salvajes, publicada en 1998, que obtuvo el Premio Rómulo Gallegos, y con 2666, publicada póstumamente, considerada por muchos su obra mayor. Su narrativa —que incluye cuentos, novelas y ensayos— explora la violencia política, el desarraigo, la búsqueda obsesiva y el destino trágico de los artistas. Traducido a varios idiomas y convertido en autor de culto tras su muerte en 2003, Bolaño es hoy referencia obligada en la literatura de finales del siglo XX y comienzos del XXI.