«Ella me coge la mano como como una mujer en un sueño. Está en un sueño, y yo también. Como todos los dulces sueños, será corto…, pero es la brevedad la que hace la dulzura, ¿no es así? Sí, eso creo. Porque cuando el tiempo ha pasado, nunca lo puedes recuperar.»
22/11/63 es una de las novelas más ambiciosas y probablemente una de las más difíciles de escribir para Stephen King. No solo investigó y consumió mucho material relacionado con el asesinato de John F. Kennedy, sino también visitó Dallas, realizó el recorrido de la limosina presidencial e incluso conoció las instalaciones de ese ominoso depósito de libros, edificio donde se ocultó una de las figuras más infames de Estados Unidos, Lee Harvey Oswald, que desde el sexto nivel realizó los mortales disparos que tuvieron como repercusión el mayor magnicidio del Siglo XX. El esfuerzo realizado por un novelista tan ubérrimo como Stephen King fue una obra extensa, sólida y sobresaliente. La combinación de la historia, el thriller, los misterios y elementos de su propio universo, hacen que 22/11/63 sea fácilmente considerada una de las mejores diez novelas del escritor. Difícil de superar, incluido el final.



