jueves, 22 de agosto de 2019

EL MUNDO DE AFUERA de Jorge Franco


«Todas las tardes voy hasta el lindero por si sale de nuevo y la espero hasta las seis a ver si ella sube al bosque. Pero ni siquiera la he vuelto a ver asomada a la ventana. A veces me silban de algún lado y me emociono porque creo que es una seña de ella, pero el silbido se pierde entre los árboles y cambia de un lugar a otro.»
Una novela engañosa. Se anuncia como fantasía truculenta. Nos traslada a un imponente castillo en medio de un bosque donde vive una hermosa princesa, que canta y tiene muchos sueños. Pero no es Inglaterra o Alemania, tampoco Italia o Francia, es Colombia. ¿Y qué hace un castillo en Colombia? Ser el foco de atención de los pobladores y en especial de una pandilla de malandrines que ven una oportunidad y planifican un secuestro, llevándolo hasta las últimas consecuencias.

viernes, 16 de agosto de 2019

UNA NAVIDAD DIFERENTE de John Grisham


«Saltarse la Navidad. Qué idea más ridícula.
Tal vez el año siguiente.»
Grisham es el referente del thriller legal por antonomasia. Nadie describe mejor que él las situaciones legales de casos complejos donde la inocencia o la corrupción son los ejes centrales, y de paso aprovecha para enredarnos un poco en las interpretaciones de la Ley. No obstante, en raras ocasiones toma una posición más relajada entre libro y libro y nos ofrece otro tipo de novela donde no hay abogados, jueces, tribunales o cortes. En esos momentos Grisham tiende hacia una línea de drama familiar como La Granja o Siete Vidas o, bien, un conflicto interno del personaje como El Profesional o El Último Partido, obras que quizás no se encuentren entre las mejores que ha escrito, pero que sin duda han sido aceptadas por sus lectores habituales, y a la vez, llegado a otro tipo de público.

TODO OSCURO, SIN ESTRELLAS de Stephen King


«Quizá comprendas que, para ti, toda la dicha se ha evaporado del mundo, que tus actos han situado todo cuanto anhelabas conseguir fuera de tu alcance, quizá desees ser tú quien estuviera muerto, pero continúas adelante.»
Stephen King es uno de los mejores novelistas de nuestra época. Tiene una facilidad para crear personajes, tramas y hacer narraciones que nos mantienen en vilo, sin importar la extensión de la historia, que puede ser desde diez páginas, hasta más de dos mil. Cuando se esfuerza por hacer relatos que están en el umbral de la novela, es decir, ni largos ni cortos, sino con la extensión justa, con un hilo argumental sólido y con un común denominador que los envuelve, tenemos verdaderas joyas como Las Cuatro Estaciones, donde posiblemente se encuentre lo mejor de King. Ahora, nuevamente vemos una joya en este compendio de cuatro novelas que hacen honor al título que las envuelve Todo Oscuro, Sin Estrellas (Full Dark, No Stars), y aunque no tenga estrellas, vaya que brilla y no poco.

viernes, 9 de agosto de 2019

POR QUIÉN DOBLAN LAS CAMPANAS de Ernest Hemingway

Campanas

«Morir solo es malo cuando uno falla. Morir es malo solamente cuando se tarda mucho tiempo y hace tanto daño que uno se siente humillado.»
Ernest Hemingway es uno de los escritores más conocidos de Norteamérica, ganó el Premio Pulitzer por El Viejo y el Mar y si no fuera suficiente, también recibió el Premio Nobel de Literatura. Muchos lo recordarán más como un alcohólico solitario que se suicidó a los sesenta y un años, aunque es más impresionante saber que su padre, hermano y hermana se suicidaron también –no al mismo tiempo, fue en diferentes fechas y etapas de sus vidas–. Sin duda la historia del escritor y su familia superen por mucho sus propias obras, espero en algún futuro, cuando comente otro libro, abordar un poco más de esto.

sábado, 3 de agosto de 2019

1984 de George Orwell

George Orwell
«Si todos aceptan la mentira impuesta por el partido –si todos los archivos contaban la misma mentira-, la mentira pasaba a la historia y se convertía en verdad. Quien controla el pasado –decía la consigna del partido– controla el futuro. Quien controla el presente controla el pasado.»
Y este libro merece doble apertura:
«Sabemos que nadie toma el poder con la intención de renunciar a él. El poder no es un medio sino un fin. Nadie instala una dictadura para salvaguardar una revolución, sino que la revolución se hace para instaurar una dictadura.»

LA NOCHE DE LA USINA de Eduardo Sacheri


«Aunque junten a todos, aunque eslabonen con cuidado obsesivo todas sus palabras, sus recuerdos y sus sospechas, hay cosas que quedan sin saber, sin explicar y sin entender.»
Esta novela fue ganadora del premio Alfaguara 2016. Y vaya que tiene sus méritos. En 2001 el entonces presidente de Argentina, Fernando de la Rúa, dispuso la restricción para la población argentina de acceder a sus cuentas bancarias. Lo que estaba en el banco o lo que fuera entrando a los bancos, en ellos se quedaba hasta nueva orden del gobierno. A esta medida se le conoció coloquialmente como el Corralito. El propósito de esta restricción era evitar que la economía se viera comprometida con un colapso bancario originado por pánico financiero, puesto que se temía que la recesión que empezara en 1998 se agudizara. Pero lo que provocó fue una crisis económica, política y social sin precedentes en la Argentina cuyas secuelas se prolongarían por muchos años. Con toda seguridad, ese escenario es un caldo de historias reales, cientos, miles o hasta millones, y Sacheri utiliza ese escenario para contarnos una, que ciertamente es ficción, pero que no deja de calar entre lo posible.

PUENTE ADENTRO de Arnoldo Gálvez Suárez

Puente
«Todo sueño tiene un límite, si no se hace realidad o se hunde uno en hoyo de frustración o se conforma con lo que la vida ofrece.»
Esta novela fue la ganadora del desaparecido certamen guatemalteco BAM LETRAS de 2015; y creo que desde hace dos años lo tenía acumulando polvo en los anaqueles de mi biblioteca. Como cualquier libro donde poco o nada conozco de su autor, no tenía demasiadas expectativas. Los escritores guatemaltecos que he leído –principalmente en mi época de estudiante– tendían a cargar demasiado sus páginas con diálogos muy coloquiales, palabras disonantes y lenguaje soez hasta el punto del hartazgo que, si no eres guatemalteco, es difícil entender; sin mencionar las abundantes onomatopeyas que hacían insufrible la lectura. Bueno, que digo, también me ha pasado con escritores argentinos, colombianos, mexicanos, prácticamente todo este continente tiene su propio vocabulario de español folclórico. Aclaro que no es una generalización y de momento me ahorraré los nombres de estos escritores.