«También la nieve estaba presente al iniciarse el relato de Arturo. Fue hace una vida, en el último año del reinado de Uther, rey supremo. Corría el año 1233, según el cómputo romano, desde la fundación de su ciudad, aunque en Britania contamos el tiempo desde el Año Negro, es decir, cuando los romanos redujeron a los druidas en Ynis Mon. Según ese calendario la historia de Arturo comienza en el año 420, aunque Samsum, a quien Dios bendiga, cuenta los años de nuestra era a partir del nacimiento de nuestro Señor Jesucristo, es decir, 480 inviernos antes de que sucedieran estos hechos. Pero sea cual fuere la cuenta, sucedió hace mucho, en épocas remotas, en una tierra llamada Britania, y yo estaba presente.»
Bernard Cornwell es un gran novelista inglés que se ha destacado por la creación de sagas históricas. En sus relatos suele mezclar personajes reales y ficticios, y además tiene una fijación con la narración de corte heroico. Entrar en las páginas escritas por Cornwell es conocer la historia desde una perspectiva de aventura coronada por batallas épicas. Bernard Cornwell es principalmente conocido por las aventuras del fusilero Richard Sharpe, que tiene más de veinte entregas acumuladas a lo largo de casi tres décadas. Richard Sharpe fue su carta de presentación en las editoriales, ganando con él muchos lectores; sin embargo, Cornwell ha sido elogiado más por las nuevas series escritas con menos volúmenes y mayor precisión histórica, como Los arqueros del rey compuesta por cuatro entregas y que toma de escenario la guerra de los cien años; la saga Sajones, vikingos y normandos compuesta por 10 entregas, la tetralogía de la guerra de Secesión Americana y la trilogía de El señor de la Guerra donde aborda la leyenda artúrica cuyo primer libro es El rey del invierno.